No importa a qué edad o bajo qué circunstancias aprendes Inglés, lo importante es comenzar

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Actualmente me encuentro en un proceso de aceptación en donde requiero tomar clases de Inglés sí o sí.

Tengo dos hijos, uno entrando en la adolescencia y otro de 8 años y ya para estas alturas, mi nivel de Inglés ha sido rebasado por mis niños por lo que ya no me es posible auxiliarlos o al menos verificar que sus tareas escolares se encuentren bien.

Por otro lado, me resulta vergonzoso cuando trato de pronunciar el idioma, además de que me cohíbo haciéndolo, me sale pésimo. Esto ha hecho que mis hijos sean quienes me expliquen lo que hacen y no al revés.

Ante esta situación hice dos cosas: la primera fue inscribirme a un curso de Inglés y después fue el comenzar a practicar en casa haciendo las 3 acciones siguientes:

1) Prestar atención a cómo otros mueven sus labios y lengua

En este caso comencé a observar y practicar con mis hijos. Les pedí que cuando comenzáramos a hablar o pronunciar las palabras lo hicieran despacio e indicándome qué debía hacer con mis labios y lengua.

Al principio me resultaba vergonzoso pero al final todos nos divertíamos haciendo caras chistosas. Esto me ayuda a manejar mejor mis músculos faciales.

2) Practicar diciendo trabalenguas

Una forma de mejorar la pronunciación es hacerlo de forma más creativa o divertida, así que recurrimos a los trabalenguas.

Los trabalenguas son frases que son difíciles de decir. Por lo general tienen sonidos que son muy similares y te hacen tartamudear cuando se dicen juntos.

Sin embargo, construyendo las partes en cuanto a su pronunciación poco a poco se van reproduciendo los sonidos, lo cual es beneficioso.

Practicar los trabalenguas y decirlos una y otra vez hasta que sean perfectos realmente me han enseñado el  cómo pronunciar diferentes palabras y sonidos.

3) Grábate a ti mismo

Hasta ahora hemos seguido dos métodos que me han ayudado mucho en esta tarea de aprender Inglés pero ¿cómo saber si estoy diciendo las cosas correctamente?

Una forma es cuando mis hijos me dicen que la pronunciación ha sido correcta y la otra que me está funcionando es la de grabarme a mi misma.

El utilizar mi teléfono inteligente o una grabadora para reproducir el cómo se escucha cuando hablo Inglés ha sido muy aleccionador.

El siguiente paso es el grabarme en video, aquí la idea es llevar las cosas un paso más allá viendo cómo muevo mis propios labios, boca y lengua al hablar.

En este caso lo ideal será el comparar la pronunciación y el movimiento de la boca con alguien que habla Inglés para ver si lo hago correctamente.

Y por último, la parte en donde llego a aprovechar al máximo es cuando practico lo que he aprendido en mis clase de Inglés con mi profesor quien es una persona nativa del idioma.

En este sentido, la idea es apoyarme más adelante de un tutor quien será capaz de corregirme y enseñarme cómo hacer ciertos sonidos o cómo pronunciar.

En resumen, la idea es avanzar y que mejor que apoyarme de mis propios hijos quienes me estimulan y empujan a mejorar.